Cosas Nuestras

Sorpresa

Lo oímos en una mesa de café y nos parece muy válido: en política no hay sorpresas, sólo sorprendidos.

Porque cualquier novedad en política se trama en alguna parte o se complota por algunos.

El buen político evita trabajar, muestra sus cartas y juega abierto. Le importan las primeras reacciones de sus enemigos y de la comunidad, pero sí les importa que haya sorprendidos, esto es, la gente que pudo evitar lo que está sucediendo.

No se enoje pues si le sorprenden las decisiones de los partidos.  Ellos saben por qué lo hacen y ellos pagarán las consecuencias. Ya ve, el PRI y el PAN ahora organizan no elecciones sino certámenes de belleza.

jvillega@rocketmail.com