Cosas Nuestras

Siesta

Por siglos nos estigmatizaron como un pueblo de flojos que pagaban por no trabajar.

El estereotipo era un indígena tapado por un sombrero bajo un cactus.

La información estadística cuenta otra historia. Trabajamos mucho porque nos pagan mal y le sacamos la vuelta por lo mal pagado que está.

Nuestro tiempo, la mano de obra, es nuestra ventaja por ser de buena calidad.

Lo peor de todo es que la idea del mexicano flojo sigue castigando el paso del mexicano y es aceptado con conformismo y resignación.

Debería hacerse un propósito firme y articulado entre empresas, gobierno y sindicatos para reivindicar la diligencia del mexicano y la mucha calidad de los productos de sus manos.

Para que en 10 años podamos hacer coincidir los carteles turísticos y las ofertas de vida mejor para quien produce y trabaja aquí.

jvillega@rocketmail.com