Cosas Nuestras

Reverencia

Tardó más de un milenio para que la humanidad aceptara un principio humanitario: la reverencia por la vida. Quedó prohibida la justicia por propia mano y el genocidio tipo el de los nazis o Sarajevo.

En los últimos 50 años volvimos en muchos aspectos al salvajismo de aquellos tiempos y llegamos al extremo de no contar los muertos por unidades, sino por miles.

Ya llegamos al punto en que se derriban aviones con cientos de pasajeros o bien, éstos se lanzan contra edificios.

En Afganistán, por razones baladíes, se masacran a varios millares. En nuestras ciudades ya dejó de ser notable el asesinato de un vecino.

No debemos resignarnos a esa tendencia.

jvillega@rocketmail.com