Cosas Nuestras

Reporteros

Las redes sociales nos quitaron a los periodistas la exclusividad del micrófono.

El ciudadano tenía que esperar, en caso de catástrofe, a una edición extra.

Ya con televisión global, seguíamos dependiendo del testimonio de los corresponsales.

Ahora todo mundo reportea y hasta editorializa apenas suceden los hechos.

Surge así un torrente de información pero también de desinformación.

Con todo y redes, seguimos necesitando observadores calificados, objetivos.

En las redes nos ofrecen información útil pero cruda y que indigesta.

jvillega@rocketmail.com