Cosas Nuestras

Redimidos

Salirse de la sociedad para delinquir es tan fácil como sacar la pasta de dientes de su tubo.

Pero es imposible reintegrarse a la sociedad o regresar la pasta a su envase.

Nos ocupamos en castigar a los que reinciden, en mantener inútiles cárceles.

¿Pero qué vamos a hacer con los miles de jóvenes arrepentidos?

Los va a perseguir el resto de sus días el estigma de una ficha, de una exclusión.

Hay que sancionar duro el delito, pero dejar puerta abierta para el regreso.

La redención de esos jóvenes, en lugar de alentarlos a seguir en el crimen.

jvillega@rocketmail.com