Cosas Nuestras

Puntuales

Al niño hay que familiarizarlo con la puntualidad desde que es un bebé, pronto aprenderá a tener hábitos para comer, para dormir, para jugar.

Ya estando en la escuela todo se facilita para ese orden porque su vida se vuelve cuadriculada, todo tiene un horario, todo tiene un calendario, desde leer y estudiar hasta presentar exámenes y terminar cursos.

No se trata de educar bien a un niño, se trata de educar bien a un buen ciudadano que será reconocido por sus semejantes al ser persona de orden y puntualidad.

Esa educación empieza en el hogar, donde ambos padres deben ayudar a generar hábitos nuevos y positivos.

El resto de la vida se irá acomodando apreciando la puntualidad de los demás y exigiéndola en los negocios.

Vivir con orden multiplica las horas disponibles para cada quehacer y cada necesidad cotidiana.

jvillega@rocketmail.com