Cosas Nuestras

Prosperidad

Pregúntele a cualquier regiomontano y le dirá que Monterrey es una ciudad cara, de pésimos servicios, pavimento fracturado y alto desempleo.

Pero eso sólo es una parte de la historia, la otra son los altos estándares de vida, los muchos negocios, buenas escuelas, hospitales y universidades.

Todo mundo se queja de la ciudad y aún así llegan miles de familias cada mes en busca de escuelas para sus hijos y de empleos.

La calidad de vida incluye estadios, salas de cine, conciertos cada fin de semana y centros comerciales concurridos y llenos de todo tipo de productos.

Tiene muchos defectos, no sólo el clima, está mal administrada y servida por una clase política ensoberbecida y corrupta.

Nada que no se quite con buenas administraciones municipales, con un Gobierno efectivo e iniciativa privada participante.

jvillega@rocketmail.com