Cosas Nuestras

Problemas

Imagine una piscina vacía llena de cables, conexiones y contactos; aunque parece un lío sin posibilidades de solución, la verdad es que con paciencia y dedicación todo podría llegar al orden.

Cuestión de enchufar cada cual con el suyo y tener la paciencia para que todo salga bien, pero en cambio si le echa agua encima se hacen las conexiones mal.

El caos se perpetúa y aquello parece el fin del mundo; todos atrapados en ese caos de dramas y tragedias.

No hay psiquiatras suficientes para poner orden y sobran las mentes débiles que sólo saben desconectar y complicar todo.

A falta de cordura, ése es el paraíso de los vendedores de milagros, charlatanes y gente sin escrúpulos.

Es tan sencillo como escoger que queremos ser parte de la solución y dejar de ser el problema, lo que sigue es comunicación y buena fe.

jvillega@rocketmail.com