Cosas Nuestras

Posadas

Vamos a ver cuántas posadas auténticas hay en esta temporada navideña, con peregrinos, cantos de adoración, piñata y sano convivio.

Esa es la fiesta tradicional, evocación de escenas bíblicas como las imagina el creyente.

En su versión actual, las posadas son deschongue, baile, bebida y excesos.

Tiempo de riñas violentas, de accidentes mortales propiciados por el alcohol.

Medios hay que llevan la cuenta de las bajas “por las posadas”.

Y así lo titulan: “Tres muertos en la segunda posada”.

Hagamos como con el tequila: que “Posada” sea nombre exclusivo de la celebración religiosa.

jvillega@rocketmail.com