Cosas Nuestras

Pobres

Después de la época del Milagro Mexicano que llegó en los días de la Segunda Guerra Mundial a los tiempos de Gustavo Díaz Ordaz, las cosas cambiaron en este país.

Inflación, crisis, devaluaciones, corrupción se suman para incrementar los números de la pobreza.

Ciudades como Monterrey se convierten en imán para quienes viven en la zona rural. Abandonan todo para venirse a vivir apilados en terrenitos de apenas 60 metros cuadrados.

Los rezagos en las zonas urbanas inician en el fracaso de no retener a estos nuevos pobres en sus espacios de origen. Allá hay que apoyarlos. A progresar lo suyo.

Que sólo los caminos queden sin sembrar, fue frase de mucha inspiración, que le faltó correcta aplicación.


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