Cosas Nuestras

Plaza

Un poblador del siglo XIX lo atribuiría a la fantasía de Julio Verne.

¿Una ciudad climatizada, bajo techo y con calzadas exclusivamente peatonales?

Con tiendas de todo, desde alimentos, ropa, zapatos, libros, diversión.

Donde se paga todo sin billetes, sólo con un cuadrito de plástico.

Plaza para pasear al niño en su carriola; a la novia sin chaperón.

Vaya, escaparate para candidatos, punto de reunión para activistas.

El centro comercial sustituye a la plaza pública. Y hasta al ágora.