Cosas Nuestras

Plástica

Vivimos el auge de la cirugía estética, muchos y muchas no se conforman con lo que la naturaleza les dio.

Se corrigen la nariz para que les quede como diosa griega, rebajan pómulos, corrigen la línea de los labios y se quitan la papada.

Leer el catálogo de los servicios de las clínicas de cirugía estética es como asomarse a la refaccionaria de la Mercedes Benz.

Todo es posible y es tan popular operarse que las mujeres ahorran o piden de regalo una nueva nariz o un trasero más redondo.

Hay senos en abonos y mangas gástricas para dejar atrás el sobrepeso. Ya es posible cambiar tantas cosas en la figura humana que se puede crear un nuevo ser con distinta fisonomía y características.

La belleza es, por tanto, cuestión de dinero. Por eso dicen que no hay mujeres feas, hay maridos pobres. Habiendo dinero todo es posible.

jvillega@rocketmail.com