Cosas Nuestras

Percepción

Irrita el que digan que el problema es la percepción ciudadana sobre la violencia, más que la violencia misma.

Se explica con torpeza una tesis muy fácil de comprobar.

En Monterrey hace apenas dos años había toque de queda voluntario.

Había que encerrarse en casa a las ocho de la noche.

Se quedaban desiertos los restaurantes, los cajeros automáticos y hasta los templos.

Nada de eso existe ya. Hay delitos pero no se viven en el escándalo y el pánico ciudadano.

Percibimos en derredor una política exitosa de contención de los criminales. Por eso volvemos a vivir.

jvillega@rocketmail.com