Cosas Nuestras

Peatones

A los coches de caballos los obligaban a levantar sus porquerías.

Los primeros y lentos autos tenían que anunciar su paso por cada esquina.

Con el progreso, los peatones perdieron la batalla urbana.

Ahora es prioridad el paso veloz y sin interferencias de los vehículos.

Los peatones se aventuran por su cuenta y riesgo en la ciudad que es pista de carreras.

Ya no hay forma de realmente ver la ciudad, de vivirla de cerca, a plenitud.

Más que subsidiar la gasolina, debieran regalar sombrillas y bicicletas.