Cosas Nuestras

Paridad

Los mexicanos asesinados en Egipto y los sobrevivientes, víctimas de atrocidades en un país inmerso en diversas problemáticas, son muestra de la violencia sin fronteras.

Viajaron a tierras lejanas en calidad de turistas, regresaron sin vida o con lesiones a causa de un ataque armado.

Nunca se imaginaron enfrentar una odisea de esa magnitud. Menos en un sitio de paseo internacional.

Excusas y pretextos hay para minimizar el felón causado. Los efectos son los mismos.

En ese espejo se ve México y sus 43 desparecidos. Muchas explicaciones. Investigaciones dudosas. Demasiadas contradicciones.

Como Gobierno exige aclaración sobre la muerte y las lesiones a los turistas mexicanos. Igual debe responder por los jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa.

Ni modo que candil de la calle, oscuridad de la casa.

jvillega@rocketmail.com