Cosas Nuestras

Mochila

¡Vaya que pesa la mochila del hombre contemporáneo!

Carga celular, tablet, el libro de motivación de moda, la tarjeta de crédito.

Apenas le queda un pequeño espacio para los valores, para los sentimientos genuinos.

Mejor los relega porque, según dice, es otro nuestro tiempo y otra la moral vigente.

Pero salvo por el dedo achatado, el hombre actual es el mismo de hace siglos.

Sigue necesitando una relación con Dios, amar algo y a alguien.

Una vara de medir, la de los valores, para no dar palos de ciego como animalito.

jvillega@rocketmail.com