Cosas Nuestras

Millones

Cada dos o tres días me llega carta ya de un príncipe nigeriano o la viuda de un rico empresario.

Ambas me ofrecen millones de dólares si los ayudo a rescatar sus fortunas de manos de la banca y fisco. ¿Por qué me escogieron a mí? “Porque saben de mi buen corazón y nobles intenciones”.

Luego me escriben un ex funcionario y el heredero de un rico muerto en un accidente aéreo.

Todos con el mismo problema y la misma solución que están en mi caritativa mano.

Como no sé cómo van a defraudarme, mando a la basura sus frecuentes correos por internet.

Ni modo, sólo esta semana me perdí 15 millones de dólares, por desconfiado.

jvillega@rocketmail.com