Cosas Nuestras

Masacre

Es una petición imposible el que aparezcan vivos los normalistas desaparecidos en Iguala, las pocas pruebas que hay son de una masacre concienzuda y terrible.

Pero eso da causa a los grupos disidentes que exigen al Presidente que vuelvan vivos.

El Gobierno necesita cerrar ese capítulo vergonzante para apagar un foco constante de desorden y vandalismo.

Sobre todo porque no se trata de un hecho excepcional en una década de violencia desatada y crímenes ordenados.

Porque igual se pueden plantar miles de familias para exigir vivos a los suyos para que aparezcan vivos. Con esa herencia maldita tenemos que vivir y emprender nuevos caminos.

Es doloroso pero no hay vuelta de hoja.

jvillega@rocketmail.com