Cosas Nuestras

Maravilla

Nada nos preparó para un tiempo donde todo mundo empuña un celular.

La jornada laboral se prolonga mientras podamos contestarlo.

Las citas, los consensos, son inmediatos, en el momento mismo de plantearlos.

En el anonimato masivo, el celular es el cordón umbilical con los hijos ausentes.

En su pequeñez encierra una enciclopedia realmente universal, actualizada.

Con pulsar un botón disponemos de una Guía Roji de la ciudad, del país, del mundo.

Los vicios, el abuso son porque los usuarios son los mismos impertinentes del pasado.

jvillega@rocketmail.com