Cosas Nuestras

Maletas

Nos asombra la barbarie del crimen organizado. Sus salvajes ejecuciones, sus tiroteos abundantes.

Pero en medio de sus matanzas queda disimulada su incompetencia como pistoleros. No les basta una bala para matar un objetivo, sino que gastan kilos de balas para exterminarlo.

Es que no saben tirar y son pistoleros improvisados. Antes eran choferes, mecánicos o mozos de los narcos.

Por eso necesitan rociar con AK-47 y miles de balas para abatir a dos o tres personas.

Ese uso indiscriminado de las armas se traduce en cientos de víctimas inocentes, transeúntes, meseros, bailarinas, choferes.

De ahí que hagan un show de su ferocidad y bestialismo para compensar su falta de puntería.

Hasta en las peores profesiones, como es la de matar, se requiere ser competente para no perjudicar a terceros.

jvillega@rocketmail.com