Cosas Nuestras

Lotería

Sigue vigente la Lotería Mexicana con sus tablas y maicitos. Es la estrategia política favorita para repartir regalos en colonias marginadas.

Aun hay aficionadas anticuadas que la prefieren sobre las maquinitas de los casinos.

Se gritan sus cartas como un ritual, aunque ya nadie las reconozca. Pregunte a un adulto joven qué son las jaras, el catrín, el valiente, la chalupa.

Derechos Humanos podría censurar el trato despectivo al negrito, al borrachito, al músico.

El juego sigue, a pesar de ser perseguido hasta por la Policía Federal.

Quizá porque hace del azar, la Sedesol de los pobres, a cambio de unas monedas, no del voto.