Cosas Nuestras

Líderes

Eran los líderes naturales de casi todas las comunidades.

El maestro, el sacerdote y el médico ejercían autoridad moral y de servicio.

Los sueldos de hambre y la ineptitud burocrática desmotivaron a los maestros.

El crimen organizado ahuyentó del campo a médicos y hasta pasantes.

Desprestigian a los sacerdotes como si todos fueran pederastas.

En ese vacío, sólo quedan los diputados y los alcaldes.

Y todos ellos sirven a sus partidos, antes que a las comunidades.