Cosas Nuestras

De antes

 Dicen que un buen liberal sirve tanto como un conservador para mantener la sociedad a un buen paso, sin perder las cosas buenas del pasado.

Ese equilibrio se ve en la cocina mexicana, donde siempre hay nuevos platillos pero pocos perduran.

Volví a comer unos tacos que existen en Monterrey desde hace 80 años que se les conoce como tacos de la alberca.

Son en tostada roja rellenos de papa y cocidos en un hornito de carbón con cueritos en escabeche.

Quien los prepara desciende de los dueños originales y mantiene su producción en un pequeño local con un par de mesas. Los tacos conservan su sabor de siempre.

Igual debe suceder en la política, hay que guardar sus viejas virtudes y con nuevas técnicas mejorarla.

De esa armonía deriva un desarrollo equilibrado aceptable, sin necesidad de inventar al gobierno cada seis años.


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