Cosas Nuestras

Inflación

Hay quienes admiten que la inflación aumenta el costo de la vida parejo, sin misericordia.

Por eso ya no colma el carrito en el súper ni compra los plátanos por manilla.

Prefiere no sacar cuentas de lo que cuesta preparar una salsa y organizar una carne asada.

Pero hay un renglón del gasto familiar que parece no verse afectado por la inflación.

Seguimos dando ofrendas en el templo y limosnas en la calle con las tarifas de hace medio siglo.

Creemos que unas monedas, unos cuantos pesos sacian el hambre de los desvalidos,

Como si en el súper se mantuvieran congelados los precios para los más pobres.

 

jvillega@rocketmail.com