Cosas Nuestras

Infalibles

Hay periodistas que nunca se equivocan; o así lo dejan creer a sus lectores.

Así cometan flagrantes errores no dan por recibidas aclaraciones de las fuentes.

Aclaran sin aceptar responsabilidad alguna; simplemente niegan ser autores del error.

“No os vayáis con la finta, boys” parece que no fue cierto que el góber haya cesado al funcionario.

O “tampoco es cierto que el funcionario esté fingiendo enfermedad, ayer lo internaron”.

Como si alguien creyera que el columnista es infalible. O sus fuentes veraces.

En el infierno hay un lugar reservado para los doblemente mentirosos.

jvillega@rocketmail.com