Cosas Nuestras

Incongruentes

Es casi imposible cambiar a México sin  cambiar antes a los mexicanos.

Clamamos por democracia, pero no la aceptamos en la familia, la iglesia, nuestras organizaciones civiles.

Transparencia es la exigencia en los dineros públicos. Pero difícilmente hay familia que sepa el sueldo del padre.

Nos emociona la equidad de género en la vida pública.

Pero en casa, la esposa y las hijas siguen sirviendo a los varones.

En la banca, en la empresa, los cargos directivos son el club de Tobi.

Demandamos de otros lo que nosotros no practicamos en nuestra vida cotidiana.