Cosas Nuestras

Impudicia

En las bocinas interiores del automóvil se escucha el timbre del celular a todo volumen.

Luego se oye la voz del que llama, invitando al automovilista a una despedida de soltero.

Va a haber de todo, lo tienta, hasta una güerota para cada quien; bueno, para ti, tu Lulú teibolera.

El invitado quiere que se lo trague la tierra. La conversación la oyen sus acompañantes.

La esposa, los suegros, se enteran de Lulú y de la invitación pecaminosa.

Nueva regla de cortesía y supervivencia: avisar que están en el altavoz.

La tecnología impone una transparencia que puede resultar explosiva.

jvillega@rocketmail.com