Cosas Nuestras

Iguales

Los gobernadores se ufanan de sus visitas a los ejidos, de sus juntas con campesinos.

Pero ninguno de ellos los invita a su casa, al casino.

En los clubes sociales hay un derecho de admisión tácito: indigentes, abstenerse.

Socialmente aplicamos la igualdad que admitieron los sureños de Estados Unidos.

Obligados por la Suprema Corte a terminar con la atroz discriminación, lo interpretaron a su manera.

Iguales pero separados, decretaron, y simplemente siguieron como antes.

Como hacemos aquí: declaramos que todos somos iguales, pero hay unos más iguales que otros.

 

jvillega@rocketmail.com