Cosas Nuestras

Identidad

Ya es una garantía constitucional el derecho a la identidad y su registro público gratuito. Quiere decir que al nacer adquirimos el derecho a nombre, apellido y su inscripción al Registro Civil.

¿Quiere eso decir que ya habrá orden en los registros y las familias tendrán la certidumbre del nombre de sus hijos?

Difícilmente, porque las familias son la principal fuente de errores de nombres equivocados y de confusiones.

Es que toman a deporte el atinarle a un nombre y lo extraen del santoral, de las telenovelas y hasta de la mitología.

El nombre original lo van modificando y los empleados del Registro Civil añaden su creatividad negligente al proceso.

Registran el mismo día a Verónica y Berónica, y ante la aclaración de los papás de que el niño se llama Mael y no Ismael, lo registran como “Mael sin Is”.

jvillega@rocketmail.com