Cosas Nuestras

Honorables

El presidente Díaz Ordaz un día les pidió a los periodistas que le ayudaran a elevar la calidad moral de los jueces.

Miren, en Estados Unidos como se refieren a los jueces es siempre el Honorable Señor Juez y así es hasta que se demuestre lo contrario, pero en México si los acusamos de tinterillos venales a la menor excusa logramos el efecto contrario.

Nadie que sea honorable quiere ser juez y el que quiere serlo ya sabe que va a perder su reputación si la tiene.

Igual nos está pasando con los políticos, los sometemos todos los días al escarnio, los menospreciamos y eso degrada la calidad de los que se acercan a la política, a los que nada tienen que perder, ni la vergüenza.

El martes rindió su informe de gobierno el presidente Obama y aquello fue un intercambio de cortesía y atenciones.

Sus adversarios los republicanos lo escucharon y a veces hasta lo aplaudieron sobre el estado que guarda la nación.

Después lo criticaron, no aceptaron el aumento a los impuestos y le van a vetar sus leyes.

jvillega@rocketmail.com