Cosas Nuestras

Historia

Llevamos más de un siglo celebrando elecciones regulares en el tiempo oportuno.

No ha habido conflicto natural o situación anómala que nos haya impedido ir a las urnas.

Las amenazas de los extremistas suelen ser hacer una huelga nacional o impedir que haya elecciones.

Pero la sensatez finalmente se ha impuesto y no hay Gobierno que haya aceptado esa alternativa.

Sin embargo, ahora hay otros riesgos, incluyendo el ingreso de dinero negro a las campañas o la guerra sucia sin límites.

Por dentro los partidos están envilecidos y la clase política muy descompuesta.

La autoridad electoral, con todos sus poderes, debiera obligar a los partidos a reorganizarse a partir de cero y expulsar a sus peores elementos y luchar para reconquistar la confianza popular.

jvillega@rocketmail.com