Cosas Nuestras

Gracias

Tenemos la vocación de la insatisfacción. Nada nos llena.

Siempre hay alguien con una residencia más espectacular, con un coche más lujoso.

Los doctorados de los ahijados frente a las licenciaturas de los hijos.

Si el vecino vacaciona, hay que juntar para irse a Las Vegas, y si ahí lo alcanzan, pues a Europa.

Envidiamos, aunque disimulemos, la fortuna líquida, en efectivo de los narcos.

Obsesionados por tener más que el prójimo, nos perdemos la dicha de disfrutar lo que ya tenemos.

El gozo de cantar “Gracias a la vida, que me ha dado tanto”.

jvillega@rocketmail.com