Cosas Nuestras

Global

Cuando a fines del siglo XX hablábamos de la novísima aldea global, nos imaginábamos un paraíso sin fronteras donde íbamos a compartir descubrimientos y viajar sin fronteras.

Pero hay aspectos en los que aún no funciona el concepto global. Por ejemplo, no hemos podido acabar con las trabas al tránsito internacional de inmigrantes y en todas partes se percibe de una forma u otra al que llega con su hambre a cuestas de los países más pobres del mundo.

En cuanto a la producción de bienes de consumo, los globales son los grandes países productores y los más débiles las víctimas del consumismo.

No debemos olvidar la meta original de la globalización, que es emparejar el bienestar y las oportunidades para cualquier ser humano, haya nacido donde haya nacido, sin importar el color de piel, su religión o su situación económica.

jvillega@rocketmail.com