Cosas Nuestras

Fortachón

Entre más pasan los años y más precaria es mi salud, más fuertes tengo mis brazos.

Lo compruebo no en el consultorio médico, sino en mis viajes al súper.

Hace 30 años apenas podía con el carrito o con las bolsas con 200 pesos de mandado.

Hoy vuela el carrito y fácil cargo bolsas con dos mil pesos de despensa.

Claro, ya no es el carrito copeteado de aceitunas, jamón, angulas y la fruta por kilos.

Pero los genéricos también pesan. Y las jícamas y las manzanas marraneras ocupan lugar.

Y es dietético ir al súper: perdemos peso en la caja. Más bien muchos pesos.