Cosas Nuestras

Fantasías

¡Abuelo, de veras que eres fantasioso!, le dice el incrédulo nieto.

No me salgas con el cuento de que en tu niñez no había televisión o que vivían sin celular, sin computadora. Que ni idea del Facebook.

No te mides, abuelo, diciendo que, cuando llegó la televisión ni control remoto tenían. Si así hubiera sido tu mundo, cómo podrían comunicarse, entretenerse.

Ya te imagino, a la vuelta y vuelta para escoger entre 150 canales de televisión.

El abuelo dimensionó el abismo cultural y de información que lo separa de su nieto.

Picado por su incredulidad, le preguntó: ¿Ya te conté del dinosaurio sobre el que íbamos al mercado?