Cosas Nuestras

Fábula

A sus talentos artísticos, la primera dama de México agrega ahora el de fabulista y vaya que las sabe contar, la historia de sus riquezas suena a realidad, pero resulta inverosímil.

Deja suponer que por 25 años no comió, no vistió, no pago méritos y los millones que le dio Televisa los guardó.

Lo peor es que su historia atizó más el fuego bajo los pies de su esposo, que ya tuvo que añadir sus sacrificios de privacidad y antes de que rinda cualquier informe sobre sus riquezas ya es pasto de la maledicencia pública.

Y las malas lenguas dicen que Chabelo ya debía de contar no con una casota, sino con un municipio entero.

La Gaviota lo contó todo con autoridad de princesa y enojo imperial, eso funcionaba en el pasado.

jvillega@rocketmail.com