Cosas Nuestras

Éxodo

El éxodo de niños centroamericanos en busca de la tierra prometida nos parece absurdo, evitable. Desde la comodidad de nuestra butaca emitimos juicios de censura contra sus padres.

No podemos imaginarnos mandando a nuestros niños a viajar en los techos de La Bestia, el tren infame.

O dejarnos engatusar por criminales y traficantes para pagarles miles de dólares a cambio de una visa inexistente. Pero mejor imagine la desesperación de esos padres, muertos de hambre, explotados por el crimen organizado. Con los salvajes maras reclutando o matando a sus niños.

En ese infierno, que seguramente costará  la vida a sus hijos, los peores riesgos valen la pena.

jvillega@rocketmail.com