Cosas Nuestras

Escuela

Entrar a la preparatoria equivalía a ganar la libertad en un solo día. Todas las reglas de la secundaria se volvían obsoletas.

Ya no había prefecto que vigilara que entraras a clases. El maestro no tenía obligación de vigilar rendimiento ni calificaciones.

La mayoría respondía asumiendo sus obligaciones, pero buen número perdía el paso, reprobaba o desertaba.

Fueron los padres de familia los que pidieron que la libertad les fuera otorgada poco a poco, empezando con los controles del ciclo anterior.

Ahora hay preparatorias que tienen sacerdotes, psicólogos y juntas frecuentes con los padres.

Pero los controles laxos nos dejaron con varias generaciones que nunca maduraron y que hoy son personas irresponsables y sin disciplina.

Por eso dicen que todo lo que pasa en las escuelas, hasta lo que pasa en los pasillos, importa.

jvillega@rocketmail.com