Cosas Nuestras

Equidad

Les parece magnífica la equidad, si eso significa que la esposa va a tener un empleo.

Pero igual esperan que la esposa siga con sus obligaciones domésticas.

Como la enfermera que dice se levanta de madrugada “porque tengo kínder”. Con tres niños, amanece bañando, vistiendo y dando de desayunar a sus hijos.

Los trepa al auto y los deja en la guardería y la escuela, en camino al hospital.

Eso sí, antes de salir de casa, le hizo el lonche al esposo y le avanzó a la comida y la cena.

Es lo disparejo de la equidad, dice con sorna una de las liberadas. El esposo comparte la mitad de su carga. La esposa duplica sus responsabilidades.