Cosas Nuestras

Entusiasmo

No importa tanto si México gana o no su tercer juego del Mundial. Lo apabullante es que 80 millones de mexicanos dejarán todo de lado para ver o escuchar la transmisión.

Sufrirán la productividad y hasta el desahogo de los trámites oficiales.

Pero el ángulo más trascendente es la unanimidad en el entusiasmo popular.

Sólo la visita de Juan Pablo II provocó la atención de millones. Un evento deportivo y uno espiritual han sacado de su apatía a los mexicanos.

El reto es lograr ese entusiasmo y atención para las otras tareas: el combate a la pobreza y revitalizar la economía.

jvillega@rocketmail.com