Cosas Nuestras

Encuestas

Los encuestólogos serios nos piden no confiar mucho en las encuestas. Sus resultados valen el día en que se levantan, pero quizá al siguiente día haya un vuelco en las opiniones.

Por eso el observador crítico se pregunta qué pasa con las encuestas. Pero la pregunta exacta es qué pasa con los encuestados. Sucede que todos los días los empapa un torrente de información y hasta de desinformación.

Ambas instantáneas crudas, sin procesar profesionalmente. Y las opiniones son igual de volátiles.

Todavía no acaba el discurso del Presidente cuando ya lo juzgan sin piedad en las redes sociales.

La fragilidad no está en las encuestas, sino en las opiniones que intentan captar.

jvillega@rocketmail.com