Cosas Nuestras

Ejército

Nos duele leer cuando el Ejército es emboscado por el crimen organizado y mueren docenas de soldados.

Queda la impresión de que los criminales son tan poderosos o más que nuestras Fuerzas Armadas.

El problema es que los mandamos a la guerra contra el crimen como policías y no como soldados.

A ver qué criminal se les opondría si actuaran con toda su fuerza y recursos materiales.

Si estuvieran resguardados, poderlos atacar con tanques de guerra y con morteros.

Poder allanar casas, aprehender sin orden de aprehensión y sin urgencia por presentar ante la autoridad.

O sea, condiciones de guerra, no de acción policiaca, no en nombre de la Seguridad Pública sino de la Seguridad Nacional.

Y eso incluiría declarar estado de sitio en Reynosa o Matamoros y suspender las garantías individuales por un tiempo.

jvillega@rocketmail.com