Cosas Nuestras

Ejercicio

Cuando hablan de obesidad, como es el caso del estudio realizado por la UANL, vienen a la mente situaciones de otros días.

Como no había para carro, se tenía que caminar a la tiendita, a la escuela, al templo, alcanzar el camión. Tampoco lavadora, entonces a tallar a mano docenas de ropa.

La tecnología no alcanzaba para evitar el planchado de prenda. Había que entrarle a la plancha.

Los implementos deportivos no abundaban. Cuatro varas y dos piedras hacían la diversión y provocaban el ejercitarse con la capirucha.

No había televisión para pasar horas inamovibles. Menos los nuevos aparatos de pantalla donde solamente se mueven los dedos.

Claro que la alimentación cuenta para la obesidad, pero antes cocinábamos aunque fueran frijoles, y comíamos tres veces al día con manteca de puerco.

Falta ejercicio. Moverse, pues.

 

jvillega@rocketmail.com