Cosas Nuestras

Duendes

A usted le basta con levantarse temprano para toparse con un mundo con agua, luz y leche en los expendios.

Está listo el camión o el automóvil que lo llevará al trabajo o a la escuela.

Al amanecer, y aún antes, funcionan esperando por si los necesita hospitales, clínicas, restaurantes y el súper.

Son todas las ventajas de las ciudades que disfrutamos ya sin advertirlo.

Por supuesto, las comodidades cuestan y no admiten becarios.

Hay que trabajar y gastar razonablemente en luz, agua, gas, gasolina y todo lo demás que mueva a la ciudad.

Nos hartamos de la ciudad, de su ruido, de su congestionamiento, de su contaminación. Y hasta nos alejamos de ella quince días al año por lo menos.

Pero la verdad es que procuramos llevarnos consigo las comodidades y servicios de la ciudad. Todo portátil y listo para utilizarse.

 

jvillega@rocketmail.com