Cosas Nuestras

Dólar

 A quienes hemos vivido varias devaluaciones drásticas, como aquel error de diciembre, el deslizamiento actual del dólar psicológicamente no tiene el mismo efecto como cuando se duerme con una cotización y amaneces con otra muy dispar.

Lo mismo pasó con el deslizamiento del precio de la gasolina; durante dos años mes tras mes se fue incrementando.

Fue lento y paulatino.

En otros días eran auténticos gasolinazos. Los anunciaba en su noticiero Jacobo Zabludovsky y de inmediato se formaban filas en las estaciones para aprovechar el precio anterior antes de la medianoche.

A pesar de lo brusco, no se dejó de ir a McAllen. Con menos dólares pero había que ir a comprarse aunque fueran camisetas.

La historia se repite, nos preocupa la venida de una crisis, la única diferencia es que despacito duele menos.  


jvillega@rocketmail.com