Cosas Nuestras

Distorsión

En tiempos de comunicaciones serias dentro del periodismo responsable nadie hubiera publicado salvo como anécdota risible que un mozalbete pusiera plazo de seis días para que el Presidente de la República renunciase a su cargo.

Pero en tiempos de redes sociales dejamos jugar a los niños con los cerillos en cualquier ambiente explosivo.

Es el resultado de que las redes sean anónimas, instantáneas y simplemente no responden por lo que divulgan.

Ahí se confunden los gobernantes con los artistas, como el impertinente que se la pasa elaborando memes o inventado teorías catastróficas.

Así seguiremos hasta que llegue otra innovación que reduzca el contenido del Facebook y del Twitter.

jvillega@rocketmail.com