Cosas Nuestras

Disparejos

La equidad de género funciona para que la esposa salga a buscar empleo.

Pero no es equitativo el reparto de las responsabilidades domésticas.

La esposa, como quiera, responde por la crianza, la alimentación y cuidado de la familia.

Le amanece para organizar el aseo, el desayuno y el envío de los niños a la escuela.

Cumple en el empleo y vuelve a dar de cenar, acostar a los niños y levantar la casa.

Dice una de ellas: me agotan mis tres niños, a saber, Carlitos, Claudia y mi marido.

La siguiente batalla por la equidad hay que darla puertas adentro del hogar.