Cosas Nuestras

Diferente

El mexicano que imaginaron los constituyentes sería un ser razonable, consciente y responsable de sus derechos y obligaciones, que sólo en situaciones extremas sustituía su voluntad para que imperara el bien común.

En las elecciones se le quería sobrio, racional y capaz de tomar decisiones. Una forma de lograrlo era establecer la Ley Seca, esto es no vender alcohol desde 24 horas antes de los comicios.

Por años se respetó la regla rigurosamente y se infraccionaba al que la infringía.

Pero fueron los mismos ciudadanos y los comerciantes quienes acabaron por anularla.

Ahora se facilita la compra con promociones y horarios para que todo mundo se abastezca con tiempo para tomar en casa o con los amigos.

La Ley Seca acabó siendo dura solamente para los despistados que no leyeron el periódico a tiempo.

jvillega@rocketmail.com