Cosas Nuestras

Desgaste

En años atrás, Enrique Peña Nieto a pesar de los yerros y tumbos de su mandato tendría una mejor percepción entre la opinión pública que tenía limitaciones de comunicar sus puntos de vista.

Las reformas estructurales, que son su máximo logro hasta estos momentos, deberían ser la bandera permanente y constante de su sexenio.

El problema es que esas reformas pocos las conocen, ni siquiera de nombre. Frente a ello la opinión pública habla y comenta de los 43 desaparecidos, de la Casa Blanca, de su delgadez, el deslizamiento del peso, de los tres libros que leyó.

La carga negativa es excesiva con un bombardeo continuo y sostenido en las redes sociales.

Peña Nieto no todo lo ha hecho mal, su talón de Aquiles está en las redes que se encargan de criticarle hasta los calcetines. Es percepción y percepción es realidad.


jvillega@rocketmail.com