Cosas Nuestras

Desertores

Es problema serio que niños y jóvenes deserten de las aulas, Si se quedaran en condición de ignorantes, sería lastimoso para ellos y para la comunidad.

Peor es que las aulas son sustituidas por otros maestros y otras escuelas. Van a aprender del malandro del barrio, de la pandilla, del adulto que busca cómplices.

Los narcos los prefieren porque las leyes son benignas con los menores.

Se llega al extremo de que, en las manos que no hay libros, haya armas.

Necesitamos un Inspector Fobia para regresar a los desertores al aula. Nos faltan maestros de los buenos; sobran los maestros de la maldad.

jvillega@rocketmail.com